Renting y leasing: ¿Diferencias?

La mayoría de los camiones en España se adquieren mediante algún sistema de financiación. Existen dos modelos conocidos para comprar un camión para transporte: el renting y el leasing.

Renting y leasing

¿Qué es el renting?

El renting consiste en el alquiler o arrendamiento de un vehículo de transporte a largo plazo incluyendo todos los servicios derivados del uso del mismo. El periodo de tiempo es de 36 meses. Es muy interesante para las flotas, ya que incluye la reparación del vehículo, contrato de mantenimiento y seguro. De esta manera, siempre tienes la seguridad de contar con un camión moderno.

- Ventajas: Tiene varios beneficios fiscales, como la posibilidad de deducir todas sus cuotas ante Hacienda. En el Impuesto de Sociedades se puede deducir todo su importe, puesto que consiste en un gasto que procede de la actividad laboral. Una de sus ventajas es que consigue externalizar muchas labores, como gestiones con talleres, seguros o recursos de multas. Nos beneficia en la flexibilidad para el volumen de trabajo, disminuir o aumentar el número de coches pertenecientes a la flota.

- Desventajas: Tenemos que cumplir con los plazos y kilómetros determinados, lo que, en cierta medida, nos limita la operatividad. No se pueden realizar modificaciones en el camión ni subarrendar el uso del transporte. Las reparaciones y mantenimiento están obligados a hacerse en los talleres seleccionados por la compañía.

No existen dos contratos de renting iguales, en cada uno se reflejan las necesidades exactas del cliente respecto al arrendamiento de los coches. Hay que tener en cuenta que los acuerdos de renting pueden ser contratados por cualquier persona con personalidad física o jurídica, lo que incluye, por tanto, a todos los particulares. Además, las cuotas a pagar por una operación de este tipo son más elevadas que las del leasing a cambio de incluir una gran cantidad de servicios.

Por tanto, vamos a hacer una aclaración de los aspectos fundamentales que conforman esta modalidad. En el caso de las empresas, el gasto se produce de manera mensual por lo que nos proporciona una mayor liquidez en tesorería a la vez que estamos liberado recursos financieros. Asimismo, el balance también experimenta mejoras, en consecuencia a la contabilización del renting como gasto en el mismo, por lo que contará con beneficios fiscales, frente a otros medios, tanto para empresarios como para autónomos en el momento de tributar puesto que estos pueden deducirse para los tributos por Sociedades o IRPF.

Además, posibilita un mayor acceso a vehículos nuevos, por lo que aumentará la eficiencia y se reducirá el impacto provocado en el medio ambiente. En función de lo dictado por el Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energético (IDAE), los vehículos de renting han ahorrado unas 121.000 toneladas de CO2 al medio, lo cual sería la misma cantidad que un bosque con seis millones de árboles sería capaz de absorber en cuatro años. Además, al ser vehículos novedosos, son los más avanzados en temas de seguridad.

contrato renting


¿Qué es el leasing?

El leasing se basa en un contrato de alquiler con alternativa de compra. Con el uso del mismo, la compañía de leasing cede el uso del coche o vehículo al cliente obteniendo a cambio el pago de una determinada renta. Este predomina entre los autónomos y las empresas pymes. También denominado arrendamiento financiero. Suele firmarse a plazos de cinco años y con un valor residual bajo. Con esta opción, pueden no realizar finalmente la compra del camión.

- Ventajas: El valor del vehículo en su totalidad, excepto el valor residual, se pueden deducir como gastos tributarios. Con el leasing se financia todo el precio del coche, y como la factura se emite a nombre de la entidad, no es necesario adelantar los impuestos derivados del IVA. Cabe añadir que el autónomo o empresa se benefician de que el valor residual suele estar muy cercano al que hay en el mercado por el vehículo,por tanto, puede beneficiarse de tres alternativas; quedárselo, entregarlo o comprar otro coche más moderno.

- Desventajas: La principal es que la cancelación antes de tiempo supone el abono de una comisión importante, además la propiedad del bien solo se da cuando concluye el contrato de alquiler con posibilidad de compra o leasing coches.

Por su parte, el leasing solo se ofrece a empresas y autónomos. Asimismo, las reparaciones, conservación, mantenimiento y seguros deben ir asumidas por el autónomo o la empresa, a diferencia del renting. En su caso, el leasing requiere de una vinculación del vehículo a la actividad empresarial o profesional del interesado en realizar este acuerdo con posibilidad de compra del coche. Esto quiere decir que solo puede ser contratado por empresas o autónomos que dediquen su actividad al transporte.


¿Qué está incluido en las cuotas de renting y leasing?

El contrato renting y, más concretamente, la cuota del mismo conforma una contraprestación que genera ciertos gastos ocasionados por el servicio de alquiler o arrendamiento de los determinados vehículos. En general, las citadas cuotas o impuestos se mantienen fijos durante la duración del compromiso. La diferencia viene determinada en el momento en que se necesita realizar un ajuste en cuanto a la cobertura derivado por un parte de accidentes.

Esto quiere decir que, un contrato renting ofrece todo lo referente a gastos de adquisición, matriculación, impuestos y mantenimiento de los coches o vehículos arrendados, además de servicios complementarios frecuentes en este tipo de contratos.

Por otra parte, en el caso del leasing se incluyen los gastos de amortización del vehículo, la financiación del mismo y los impuestos. Por tanto, será el cliente el encargado de correr a cargo de los costes o gastos que puedan ser generados como consecuencia del mantenimiento del coche. Con razón a esto, suele exigirse por parte de la empresa suministradora la contratación de un seguro a cuenta de la otra parte.

Principales diferencias del renting y el leasing.

Las diferencias fundamentales que presentan estos dos tipos de contratos son las siguientes:

Para el renting:

  • Tanto el impuesto de sociedades como el IRPF pueden ser desgravados en su totalidad.
  • En el renting, la encargada de administrar el vehículo objeto del contrato es la propia compañía de renting.
  • Generalmente, se permite una deducción mínima del 50% del IVA soportado por la empresa o particular. En el caso de querer deducir el 100% del impuesto, será necesario probar que el vehículo se destina en su totalidad a la actividad económica y nunca al uso personal.
  • Este tipo de tratos incluye el uso y disfrute del vehículo, así como un seguro, servicio de asistencia en carretera, costes de matriculación, impuestos, cambio de neumáticos, servicio en talleres, gestión de multas, y una infinidad de servicios que vienen dispuestos por este tipo de acuerdos.
  • En caso de trabajar a través de un contrato de renting, no se necesitará tener conocimientos previos referentes a la gestión de flotas puesto que la compañía de renting cuenta con amplia experiencia y personal especializado.
  • La parte que corresponde al IVA podrá ser deducida en la declaración de este impuesto. Se realizará de manera proporcional al uso que se haga del vehículo para la actividad económica.
  • El renting es bastante más flexible que el leasing. Como norma general, la duración de los contratos de este tipo es de 1 a 5 años. No obstante, no hay un límite legal en la que se estipule este periodo como tal.
  • Por último, una de las diferencias más destacables es el valor residual. En este caso, sería el precio del camión en el mercado de segunda mano en el momento en que finalice el compromiso. Este factor vendrá determinado por el kilometraje, antigüedad y equipamiento del coche.

Por su parte, el leasing:

  • En este caso los gastos derivados del impuesto de sociedades o el IRPF también pueden ser desgravados totalmente.
  • En el leasin, el encargado de administrar el vehículo es el cliente.
  • Con frecuencia, se suele considerar que al finalizar el correspondiente contrato se hará efectiva la posibilidad de compra unida al mismo, en cuyo caso se llevará a cabo como cualquier operación de compraventa.
  • En el caso del leasing, este trato no incorpora ningún servicio complementario, sino que únicamente tiene la obligación de encargarse de la financiación del bien en cuestión.
  • Hay que tener en cuenta que la cuota puede sufrir pequeñas variaciones, en consecuencia del ajuste en los intereses que se deban pagar por la financiación del coche arrendado.
  • Este tipo de acuerdo, al contrario que el renting, requiere de conocimientos previos sobre gestión de flotas puesto que esta corre a nuestro cargo, es decir, a cargo del comprador.
  • Para esta modalidad, el valor residual no suele ser muy elevado.
  • En el caso del leasing, los contratos de bienes muebles suelen tener una duración mínima de unos 2 años, a través de los cuales no se podrán cancelar. Una vez haya transcurrido el plazo mínimo, podría ocurrir el caso de que las partes ya hayan dispuesto las condiciones para realizar la revocación anticipada.

Renting vs Leasing: ¿cuál es mejor?

La elección de una u otra opción va a depender de las características y necesidades que tengamos nosotros o nuestra empresa. Generalmente, si hablamos de un renting nos referimos a un contrato de alquiler, además de algunos servicios añadidos. Es decir, si por ejemplo, adquirimos un coche a través de un renting, simplemente realizaremos el pago de una cuota mensual por la que tendremos la posibilidad de usar y disfrutar de ese vehículo sin tener que pagar ningún tipo de impuesto, permiso o seguro por él. Esto quiere decir que estaríamos eliminando todos los inconvenientes derivados de la compra de un coche.

Sin embargo, no debemos olvidar que mediante un contrato de renting no compramos el vehículo ni tenemos la posibilidad de ello, por lo que debemos prestar atención al uso que hacemos de él puesto que si nos sobrepasamos, por ejemplo, con los kilómetros pactados en el acuerdo, al finalizar tendremos que pagar una importante diferencia por ese exceso de kilómetros no previsto en el acuerdo. Debido a ello, el renting será la mejor elección en el caso de que necesitemos o queramos cambiar de coche cada poco tiempo (dos, tres años,...).

Por otra parte, en el caso del leasing será una buena alternativa en caso de querer contar con el coche o coches por un largo periodo de tiempo, puesto que este acuerdo ofrece el derecho a compra una vez finalice el periodo estipulado en el mismo. Aunque no todo van a ser beneficios, el leasing también cuenta con inconvenientes de su contratación, el más relevante es que el tipo de interés que se paga por él es más elevado que el de las hipotecas actuales, y normalmente va a requerir de la formalización de seguros que mantengan cubierto el funcionamiento del coche.



Fecha actualización: 7 de Abril de 2022 a las 15:45

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