Transporte de mercancías y la cadena de frío

Es importante el mantenimiento de la cadena de frío en el transporte internacional de mercancías para preservar la calidad de estas, en especial de algunos productos perecederos. 


El reto es mantener el frío en una mercancía desde que se recoge hasta que se entrega. Ha de estar en las condiciones de temperatura óptimas. 

Hay una normativa común internacional para los transportes refrigerados, que se puede aplicar en los viajes por carretera, rutas, aéreas o transportes marítimos. El ATP establece el tipo de vehículo autorizado para realizar este transporte y las condiciones que se exigen.

Cadena de frio en el transporte de mercancias

¿Qué es la cadena de frío?

La cadena de frío se podría definir como los procesos que constituyen la acción de refrigeración y/o congelación requerida para que las mercancías puedan realizar su transporte sin sufrir ningún daño o deterioro, debido a sus características especiales como mercancía perecedera.

La refrigeración se aplica a productos de alimentación como frutas, verduras, carnes y pescados. También hay que mantener refrigeradas vacunas y medicamentos, que son productos sensibles. Las temperaturas oscilan entre los 0º y 8º dependiendo del caso.

Los productos congelados suelen ser alimentación de todo tipo, carne, pesado, y comida procesada. Se tiene que mantener una temperatura de entre -12º y -20º con condiciones similares a los refrigerados.

Este método de conservación es uno de los más antiguos y que, por supuesto sigue en uso puesto que el frío es un excelente combatiente para el deterioro de los alimentos y es el que va a permitir que se mantengan todas sus propiedades intactas.

Las empresas especializadas siguen la normativa y los protocolos para el mantenimiento de la temperatura.

¿Cómo se mantiene la cadena de frío en el transporte de mercancías?

Según lo establecido por el "Acuerdo sobre transportes internacionales de mercancías perecederas sobre vehículos especiales utilizados en este transporte" (ATP), los vehículos destinados al transporte de mercancías perecederas, deben ajustarse a la refrigeración requerida por cada tipo de alimento, estableciendo una lista de termperaturas a las que deben transportarse las distintas clases de mercancías perecederas.

¿Y a la hora de cargar y descargar la mercancía?

Debemos hacer hincapié en el momento de carga y descarga de la mercancía puesto que es un proceso que se debe realizar de la manera más rápida posible para no romper la cadena de frío, ruptura que se produce en cuanto la mercancía cambia de temeperatura. En el caso de que se rompa la cadena de frío de las mercancías la responsabilidad recaerá sobre el transportista o cargador que se haya encargado de la carga y descarga de dichos productos.

Para la realización de la carga y la descarga de mercancías las puertas del camión se abrirán inmediatamente en el momento de la carga y la descarga y se volverán a cerrar cuando haya finalizado de la misma manera.

El transporte de distintas mercancías refrigeradas se puede realizar simultáneamente, siempre y cuando las temperaturas de las mismas sean compatibles entre sí y no puedan sufrir alteraciones entre ellas, como por ejemplo, olores o contaminaciones orgánicas de cualquier tipo.

Si el vehículo transporta varias mercancías de distintos distribuidores, se cerrarán las puertas del camión inmediatamente después de cada carga y volverá a conectarse el equipo de frío del camión.



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