Código SWIFT: ¿Qué es? ¿Para qué sirve?

Si tienes o gestionas una empresa sabrás que los códigos bancarios son un elemento realmente importante, sobre todo para las personas y los empleados que trabajan en los departamentos financieros o de administración, ya que ellos los utilizan en el día a día.

En el caso de las pymes habitualmente ocurre que no cuentan con un departamento profesional o uno o varios empleados dedicándose en exclusiva a este trabajo, por ello normalmente es el mismo propietario o el responsable el que se encarga de toda la gestión bancaria.

Es importante que sepas, ya seas el propietario o un administrador de la empresa, que existen numeraciones importantes en tu cuenta bancaria, sobre todo si te vas a dedicar a la exportación e importación. El Código SWIFT es una de esas numeraciones imprescindibles. Es por ello por lo que hoy te explicamos en este artículo qué es el SWIFT, para qué sirve y cómo conseguirlo.

Codigo SWIFT


SWIFT: ¿Qué es?

El término SWIFT proviene del acrónimo “Society for World Interbank Financial Telecommunication”, que hace referencia a la sociedad encargada de dirigir y administrar las comunicaciones entre los bancos de todo el mundo.

El Código SWIFT se compone por una serie alfanumérica exclusiva, diferente para cada entidad y para cada zona, que los clientes de cada banco deben tener para poder realizar operaciones a escala internacional. Se podría definir también como una especie de protocolo que permite ampliar el área de las transacciones a nivel internacional.

El Código SWIFT se forma a partir de la unión de 4 grupos numéricos. Cada grupo tiene su significado y la suma de ellos hace que en total el código tenga entre 8 y 11 dígitos:

  • El primer grupo se forma por los cuatro primeros dígitos. Estos identifican a la entidad bancaria, la nombran. Por ejemplo, en la situación del banco BBVA sus cuatro dígitos corresponderían a esas mismas letras, para el banco ING sería INGD y para el Banco Santander BSCH.
  • El segundo grupo se forma por los dos dígitos siguientes, ocupando las posiciones 5 y 6 del código. Este grupo indica el país: ES identifica a España.
  • El tercer grupo lo forman el séptimo y octavo dígito. Estos indican la población en la que se encuentra el banco. Si la entidad se encuentra en Madrid, los dígitos serían MM, en el caso de Barcelona, los dígitos serían BB, etcétera.
  • El cuarto y último grupo lo forman los tres últimos dígitos, y que son completamente opcionales. Este grupo hace referencia a la oficina en la que está abierta la cuenta con la que se está trabajando.

El Código SWIFT, gracias a su nomenclatura directa, aumenta la seguridad en las transacciones internacionales y, a su vez, reduce el tiempo que se tarda en realizarlas y la cantidad de comisiones que hay que abonar.

Otro dato que es importante que sepas es que a este código también se le conoce como BIC (Bank Identifier Code), ya que muchos profesionales de la banca utilizan las dos denominaciones, aunque se refieran a lo mismo. Así que, si te piden el BIC, no te preocupes, te están pidiendo exactamente lo mismo.


SWIFT: ¿Cuándo se utiliza?

El SWIFT se debe incluir en todas las transferencias internacionales. Una vez incluido, el banco correspondiente se encargará de elaborar una prueba de la realización, la cual es denominada como mensaje SWIFT y contará con todos los datos relativos a la transferencia que se ha realizado con anterioridad.

El SWIFT siempre debe incluirse en los términos de pago de las facturas, puesto que así los clientes no tendrán la necesidad de contactar con la persona exportadora para que les facilite dicho código.

Como breve resumen, siempre que se pague a un proveedor en un tercer país por transferencia (importación), se debe incluir el SWIFT y viceversa, es decir, un cliente que nos deba una factura nos va a solicitar ese código para incluirlo en la transferencia que. posteriormente, te realizará.


SWIFT: Cómo conseguirlo

Normalmente, al empezar a trabajar con una entidad bancaria, es esta misma la que se encarga de facilitarte el Código SWIFT o BIC.

Sin embargo, en caso de no disponer de tu código, existen varias formas de conseguirlo. Lo primero y más básico es acercarte hasta una oficina de tu entidad bancaria y pedir que te lo proporcionen, pero, en el caso de que por lo que sea no te puedas desplazar, también tienes la posibilidad de consultarlo a través de las páginas de banca online.

Estas dos opciones son válidas únicamente si necesitas el Código SWIFT o BIC correspondiente a una cuenta tuya. Si lo que necesitas es el número de algún cliente o proveedor tuyo, aparte de solicitárselo directamente, puedes intentar acceder a los numerosos buscadores de códigos SWIFT que hay en Internet para encontrarlo.

A continuación, exponemos algunas recomendaciones para encontrar tu código SWIFT rápidamente:

En los extractos del banco.

Las entidades bancarias suelen incluir su swift en los extractos de cuenta en papel. No obstante, también existe la posibilidad de consultarlo de manera telemática desde la aplicación del banco correspondiente y ver los extractos desde ahí.

En la página web de tu banco.

Esto vale para ocasiones en las que necesites tanto este código de tu propio banco como de cualquier otro. De este modo, solo tendrás que entrar en la página web de tu entidad financiera y escribir en el buscador "código SWIFT" (si tu entidad dispone de esta opción), de lo contrario, también puedes consultar las páginas de preguntas frecuentes o enlaces relacionados.

A través de Internet.

Existen algunas páginas dedicadas a la búsqueda de estos códigos. Lo único que tendrás que hacer será poner el país del banco que quieres consultar y el nombre de dicho banco.


¿Para qué sirve el código SWIFT?

Este código le será solicitado a aquellas personas que vayan a realizar una transacción monetaria, en otras palabras, realizarán un movimiento de dinero, como por ejemplo, cualquier pago o transferencia, en relación a una cuenta de otro país. Debido a ello, es recomendable que se incluya esta información en las facturas ya que, de lo contrario, es posible que tus clientes se topen con algún inconveniente a la hora de hacerte un ingreso.

Esto significa que, si hacemos una transferencia desde nuestra cuenta en España hasta otra que está en Chile, se deberá adjuntar en el formulario el código del banco de destino.

No obstante, debemos señalar que para las transferencias SEPA, es decir, las que tienen lugar entre los países que forman parte de la Zona Única de Pagos en Euros, no será necesario incluir en la transferencia el BIC o SWIFT desde el 1 de febrero de 2016. Los países que conforman el SEPA son todos los 28 que pertenecen a la Unión Europea y Liechtenstein, Mónaco, Noruega, San Marino, Suiza e Islandia.


SWIFT y Transporte Marítimo

Si diriges o trabajas en una empresa que utiliza habitualmente contenedores por vía marítima para recibir o enviar mercancías, es decir, que importa y/o exporta por vía marítima, debes tener en cuenta que en la documentación que se aporta en dichos transportes siempre deberá aparecer el Código SWIFT. No sirve poner el IBAN de la cuenta bancaria, en su lugar deberá aparecer en todas las facturas o albaranes internacionales el Código SWIFT.


Es un hecho que cada vez más cantidad de transacciones económicas se realizan a través de internet. Por ello, se empieza a demandar la implementación de sistemas de seguridad más modernos y que garanticen que todas las operaciones on-line se realizan de forma legal, eficaz y segura. La creación de nomenclaturas tipo código SWIFT o BIC surgen de esta necesidad y su fin es, sin duda, proporcionarte un servicio más seguro.


¿Es lo mismo un código SWIFT que un BIC?

Sí, el Código de Identificación Bancario (BIC) es igual que un SWIFT, ya que los dos están compuestos de una sucesión de números y letras que sirven como identificación tanto del país, como del banco y la sucursal a la que pertenece ese código. Por tanto, ambos aportan información fundamental para enviar una transferencia monetaria.

Asimismo, como hemos explicado en los apartados de arriba, el código siempre debe ir acompañado de un número IBAN, que es el que se encarga de identificar al cliente de la entidad de la que se trate. Dicho número se creó en la Unión Europea (UE) y hoy en día lo utilizan todos los bancos de la UE y de la mayoría de los territorios del continente europeo excepto Rusia, Bielorrusia, Ucrania y Armenia. Sin embargo, el IBAN también es usado por países que no pertenecen a Europa como Israel, Kazajstán, Líbano, Mauritania, Mauricio, Arabia Saudita, Túnez y Turquía que utilizan dicho código para identificar sus cuentas.

En este sentido, debemos señalar que, tanto en Estados Unidos como en Canadá, al igual que en Nueva Zelanda, utilizan el SWIFT pero el IBAN. No obstante, es posible realizar un pago con una cuenta IBAN destinado a estos países, ya que, aunque no lo utilicen si aceptan pagos que provengan de esas cuentas. De hecho, recientemente en Estados Unidos se estaba planteando la idea de implantar el número IBAN a nivel federal, pero es una idea que todavía se encuentra en proceso de ser ejecutada por estas.


Diferencia entre el SWIFT y otros códigos bancarios.

Para evitar los malentendidos en cuanto a estos dígitos de identificación de cuentas bancarias, debemos tener claras en todo momento la diferencias que existen entre el código BIC o SWIFT y el IBAN, y no confundirse con otros como el CIF, del que también disponen los bancos ni con ninguno de los términos o dígitos que pueden tener, como el código de la sucursal, por ejemplo. Tanto el SWIFT, como el IBAN y el CIF son distintos entre sí, aunque a simple vista pueden tener algunas similitudes que sean un poco confusas. Las desigualdades más significativas que podemos observar entre ellos son:

  • IBAN: este se utiliza para las cuentas corrientes de las entidades bancarias y sirve como identificador de dicha cuenta en un ámbito internacional. El código completo está compuesto por 34 caracteres formados por números y letras, que a su vez se subdividen en 4 caracteres iniciales y el número de cuenta. De esos cuatro caracteres iniciales, los dos primeros son el código del país, los dos siguientes son el código de control. Por ejemplo, si los dígitos son ES33, el código país será "ES" para España y el código de control "33", y el resto de números que lo compongan pertenecerán a los datos de cuenta de la entidad del beneficiario.
  • CIF: este se usa como identificador fiscal de una empresa, es decir, lo que actualmente llamaríamos NIF.
  • Código de las entidades bancarias de España: lo proporciona el Banco de España y sirve para poder identificar de las entidades de España. Está compuesto por cuatro cifras.
  • Código de las oficinas bancarias de España: permite identificar los bancos y tiene el objetivo de determinar cada sucursal.

Para que todos los conocimientos queden un poco más nítidos, cabe destacar que un banco tiene código NIF, SWIFT y código de entidad, pero no cuenta con código IBAN. Por el contrario, una cuenta corriente de ese banco tendrá código IBAN, pero no tendrá NIF, ni SWIFT, ni código de entidad.



Compartir en:

Volver al Blog

Newsletter

Suscríbete a nuestra newsletter, y entérate de todas las noticias del mundo del transporte. ¡Y no te pierdas Nada!