Qué es un aval y para qué se usa

qué es una garantía o aval

El aval es un término que se encuentra muy entre nosotros, pero respecto al que surgen muchas dudas debido a su mala interpretación en ciertas ocasiones o su mal uso en otras. La manera más correcta de definir el término aval es la que nos proporciona la RAE que dice que “es la obligación que alguien adquiere de hacer aquello a lo que otra persona se ha comprometido en caso de incumplimiento”. Es decir, para entenderlo mejor, digamos que si pides un préstamo, ya sea personal o hipotecario y te lo conceden, tal vez se te requiera la figura de un garante que será el que tenga que pagar en caso de que tú no lo hagas.

Si lo miramos desde el punto de vista del banco o entidad, el avalista será la persona que declara hacer frente a los compromisos del respaldado, que normalmente son el pago de una cierta cantidad de dinero, en el caso de que el acreditado no cumpla con dichos compromisos.

Tipos de avales

Las garantías más comunes son los bancarios que se piden en el caso de un alquiler de vivienda. Cuando esto ocurre el arrendador es quien debe solicitar al arrendatario un respaldo que sea suficiente para el número de mensualidades que le corresponda, para tener el pago garantizado de esos meses en caso de que el inquilino no lo haga. En este sentido, existen cuatro tipos de garantías que se subdividen en dos grupos que exponemos a continuación:

AVALES SEGÚN LA OBLIGACIÓN

  • Financiero: en este caso será el propio banco el que actúe como garantía, comprometiéndose al pago de la cantidad que corresponda en caso de que el beneficiario del préstamo o respaldado no lo haga.
  • Técnico: en este caso también será el banco el que actúe como fianza, pero no asumirá la responsabilidad de compromisos relacionados con pagos, sino en relación a otras obligaciones que ha contraído su garantizado. Algunas de estas obligaciones pueden ser las participaciones en concursos o licitaciones, ejecuciones de obras o suministros, recursos administrativos, etc.

AVALES SEGÚN EL EMISOR

  • Bancario: el que debe responder ante la deuda es un banco o entidad financiera.
  • Personal: el que debe responder ante la dnder ante la deuda es una persona física o jurídica, que pagará la deuda en caso de incumplimiento por parte del deudor principal o beneficiario del crédito o bonificación concedida. Éstas son las garantías más comunes en el mundo de las finanzas, sobre todo para los casos de financiación de empresas o créditos de consumo.

Además, existe también una figura llamada “preaval” que consiste en que el banco se encarga de darle un respaldo definitivo a la persona o entidad solicitante a favor del beneficiario de la garantía, siempre y cuando las condiciones requeridas se cumplan bajo este compromiso, las cuales nunca dependerán de la voluntad del propio banco.

¿Cómo se pide un aval bancario?

Para otorgar una garantía, es decir, un respaldo del banco en caso de impago se requerirán ciertos requisitos para que esa entidad pueda ver que eres solvente y no vas a esfumarte en caso de que las cosas se pongan un poco feas. Esos requisitos son:

  1. Tener un historial de solvencia favorable durante todos los préstamos y pagos que has hecho durante tu vida, como hemos dicho, para cerciorarse de que eres una persona que cumple con sus pagos y obligaciones tributarias.
  2. En caso de no poder cumplir con el requisito anterior, el banco puede proporcionar otras vías como contar con un fondo de resguardo con el que el banco va a cancelar la deuda, con su correspondiente comisión adicional.
  3. Por último, si ya tienes la certificación del respaldo, se hará una carta modelo, en la cual se especificará el momento en que se paga la comisión, las obligaciones de cada una de las partes, así como otros aspectos y anexos importantes que deben estar fijados en el contrato entre la figura del avalista y la del avalado, teniendo en cuenta que este último también debe presentar un seguro de protección bancaria ante la entidad.


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