Seguro de transporte de mercancías: Definición y tipos

El seguro de transporte de mercancías consiste en un contrato a través del cual la figura del asegurador tiene la responsabilidad de asumir tanto los daños como las pérdidas de material de transporte o de las mercancías durante el trascurso del mismo por cualquier vía (aérea, terrestre, marítima o fluvial).

Es decir, el contrato de seguro se realiza en el momento en que una compañía aseguradora adquiere el compromiso de pagar una indemnización a un asegurado, a cambio de una prima, en caso de que se produzca alguno de los riesgos cubiertos por la misma.

Las características del contrato de seguro principales son la indemnización, los principios bajo los que se realiza dicha indemnización están basados en tres aspectos fundamentales:

tipos de seguros de transporte

  • No se pueden exigir indemnizaciones mayores al daño sufrido.
  • La indemnización no podrá desencadenar en una situación mejor para el asegurado que si el siniestro no hubiese tenido lugar.
  • La póliza nunca puede ser objeto de beneficio para el asegurado.

De esta manera, existen diferentes tipos de seguros, entre las pólizas más frecuentes son:

Por viajes.

Solo se cubre un envío o transporte, aunque puede prolongarse hasta buques, aeronaves y vagones.

Póliza flotante.

Esta también se conoce como "póliza de abono" y consiste en el conocimiento por parte del asegurado de las primas que tiene que pagar a la empresa aseguradora puesto que estas se establecen dependiendo de la actividad que desempeñe. Por tanto, esto supone una ventaja para el asegurado ya que conoce en todo momento la cantidad a pagar y tiene cubiertos sus transportes desde el minuto 0. Estos seguros suelen ser bastante económicos.

Póliza abierta.

Bajo este seguro se cubren cantidades fijas que hacen referencia al valor que tienen ciertas mercancías que se deben transportar en más de un viaje.

Póliza forfait.

Cubre hasta un determinado límite de indemnización y la prima a pagar ha de ser fija e igual para todos los transportes de mercancías que pertenezcan al seguro, durante el periodo que se requiera y sin importar el número de viajes realizados.


No obstante, además de esta tipología de seguros, podríamos clasificarlos en los apartados que explicamos a continuación.

Tipos de pólizas de seguros de transporte.

Los tipos de seguros se clasifican en función de diferentes factores:

Según el medio de transporte.

  • Aéreo: fundamentalmente aeronaves.
  • Terrestre: camión o ferrocarril, distinguiendo el medio de transporte de las mercancías transportadas.
  • Marítimo: buques, material para la navegación y mercancías.
  • Fluvial: buques y mercancías en ríos o lagos.

Según la duración.

  • Temporal.
  • Por viaje.

Según la cobertura.

  • Cobertura mínima
  • Cobertura a todo riesgo

Según el objeto del seguro.

  • Póliza de medios o vehículos de transporte.
  • Póliza de mercancía transportada.
  • Póliza de intereses
  • Póliza de responsabilidades.

Según otros aspectos.

  • Ruta realizada, en función de si el embarque se realiza directamente o se necesitan hacer trasbordos.
  • Estancia y/o almacenaje.
  • Fecha de embarque.
  • Naturaleza de la mercancía transportada.
  • Historial de siniestros de la persona o empresa asegurada.

¿Qué coberturas de seguro de mercancías existen?

Entre las coberturas que puede ofrecer un seguro de mercancías, se encuentran tanto las más utilizadas y, por tanto, habituales y las más específicas utilizadas en situaciones más rebuscadas.

En este sentido, primero debemos conocer los riesgos que los seguros de transporte de mercancías suelen cubrir como los más comunes:

  1. Roturas o daños en la mercancía.
  2. Robo.
  3. Carga y descarga.
  4. Otros riesgos especiales.

En primer lugar, nos encontramos con las más comunes que suelen ser las utilizadas en casos como accidentes, avería, colisiones, pérdida o robo, entre otras circunstancias. Estos seguros cubren también los gastos incurridos en salvamento de la mercancía. Las principales coberturas de los seguros para mercancías son:

Seguro con cobertura básica.

Los seguros con cobertura básica cubren todos los daños que tengan lugar en la mercancía en lo relativo a robos, incendios, robos o explosiones y el deterioro o perjuicio que pueda haber sufrido la mercancía en caso de que se haya producido un accidente de transporte.

Este tipo de póliza se recomienda para mercancías que no son muy valiosas, ya que ofrecen una protección general, sin tomar las especificaciones que tendríamos con otras mercancías de más valor.


Seguro con cobertura ampliada.

Este seguro cuenta con todas las prestaciones del anterior ampliando un poco la actuación de la póliza puesto que en este caso se cubren más riesgos como pueden ser roturas o deterioro de los productos por la fricción de la mercancía en el interior del camión, o por una mala carga de ellas en dicho vehículo, o por robo, hurto o pérdida de las mercancías, así como otros daños que se quieran ir añadiendo a la póliza para adaptarlo a nuestro tipo de mercancías. Por ejemplo, si nos dedicamos al transporte de mercancía perecedera será interesante añadir una póliza que cubra los daños sufridos en la mercancía en caso de rotura del sistema de frío del camión.


Seguro con cobertura a todo riesgo.

Estas son las pólizas ICC del tipo "A" de las que hablaremos más detenidamente a continuación, las cuales cubren todos los riesgos que pueda sufrir la mercancía, ya sea por pérdida o daño de la misma. En este tipo de cobertura solo se excluyen situaciones como el dolo del asegurado, el desgaste o el embalaje y acondicionamiento inadecuados, así como las demoras o insolvencias, guerra y huelgas (no obstante, existen otras cláusulas que cubren este tipo de situaciones).


Por otra parte, en cuanto a las coberturas más específicas, como ya hemos explicado hacen referencia a las situaciones más específicas y que no suelen tener tanta frecuencia. Entre ellas, las más destacadas a nivel internacional son las Institute Cargo Clauses (ICC), las cuales establece el Instituto de aseguradoras de Londres (ILU). Las más utilizadas son:

ICC tipo A.

Las de tipo A son coberturas establecidas a todo riesgo, las cuales cubran las pérdidas o daños que se produzcan a las mercancías exceptuando algunas ocasiones como las que simplemente sufren daños por desgaste o por una mala ejecución del ensamblado de piezas, demoras, insolvencias, así como guerras o huelgas que puedan tener lugar y sobre las que se puede realizar una cobertura adicional.

ICC tipo B.

En este caso, se contemplan riesgos relativos a explosiones, fenómenos naturales, incendios, colisiones, vuelcos o pérdida de valor de la mercancía por acciones de olas de carga y descarga, pérdidas durante el transporte, etc.

ICC tipo C.

Por último, nos encontramos las de tipo de que cuentan con unas características similares a las del tipo B, aunque cuentan con una cobertura menor. En este caso, se encuentran excluidas las pérdidas que se produzcan por la entrada de agua en el momento de la carga y/o la descarga o por pérdidas de la mercancía.


No obstante, debemos tener en cuenta que casi todos los seguros de transporte de mercancías también suelen contar con la posibilidad de contratar coberturas especiales o adicionales para aquellas mercancías que necesiten de un cuidado más específico o que tengan características particulares que afecten a su tratamiento. Entre las cláusulas más destacadas por su uso se encuentran:

Cláusulas inglesas

Este tipo de cobertura implica la posibilidad de estipular un valor para las mercancías, además de contar con coberturas ya predeterminadas.

Cláusulas de utilización de medios especiales

Estas suelen utilizarse a la hora de transportar mercancías especiales o frágiles para las que se van a necesitar medios adaptados a las características de dichos productos.

Cláusulas de protección de la marca.

Por último, nos encontramos con este tipo de coberturas que se llevan a cabo cuando la mercancía perteneciente a una determinada marca sufre un daño en su transporte, de modo que a través de esta cláusula no se permite su comercialización, lo cual desencadena en una indemnización para el fabricante como compensación por no poder vender los artículos objeto del transporte.

Para tener una visión más clara del valor del seguro a percibir debemos tener en cuenta factores relativos al valor tanto de la factura comercial como de los fletes nacionales, el porcentaje con el que contamos para imprevistos y gastos de importación y el 10% cesante, procedente del previo acuerdo con el asegurador.

¿Quién debe contratar un seguro de mercancías?

Principalmente los seguros de mercancía suelen contratarse por parte tanto de las agencias de transporte como de los transportistas. Sin embargo, existen más interesados a los que les puede resultar muy beneficioso contratar un seguro de mercancías para realizar un determinado transporte cuya mercancía cuente con un valor importante. Seguro que ya sabes de quién estoy hablando, ¿no? Son aquellas personas que se encuentran directamente involucradas en el transporte de la mercancía y que, por tanto, están a cargo de que la misma llegue en perfecto estado a su destino:

Dueño del camión.

Hay ocasiones en las que el dueño del camión prefiere asegurar la mercancía para cubrir su responsabilidad en caso de que ocurran daños o deterioros en la misma durante el trayecto que recorre la misma hasta su destino.

Dueño de la mercancía.

El dueño de la mercancía trasladada también puede contratar un seguro para asegurarse su traslado (normalmente en casos en los que la mercancía tiene valor). Este tipo de seguros suelen ser más baratos puesto que, en caso de que ocurra un incidente en el transporte, la aseguradora tiene la posibilidad de hacer una reclamación contra el transportista que se encontraba a cargo de las mercancías.

Intermediarios.

Existen casos en los que hay una empresa que actúa como intermediaria y a la que le interesa mantener la integridad de la mercancía para poder responder ante sus clientes en caso de que ocurra algo durante el transporte de los productos.

Destinatario de la mercancía.

Por último, nos encontramos con la figura del destinatario de la mercancía al que también podría interesarle cubrir el traslado de la mercancía que le tiene que llegar, para lo cual contratará una póliza de seguros de mercancías.

¿Por qué necesito un seguro de transporte de mercancías?

Un transportista tiene que contratar varios seguros pero el de mercancías es el más complejo de todos los requeridos, aunque es uno de los más necesarios para que el transporte fluya de manera óptima. No obstante, el seguro de transporte de mercancías no es obligatorio a la hora de realizar un transporte, sino que simplemente la Ley define unas responsabilidades que el transportista tiene que cumplir en cuanto a la mercancía y a su integridad desde el momento en que esta se carga en su vehículo o medio de transporte hasta que es puesta a disposición del destinatario en el lugar acordado previamente en el contrato para ello.

En este sentido, la contratación de un seguro para las mercancías suele depender del valor que tengan las mismas, de modo que si el transporte es realizado para un producto que no tenga demasiado valor no se contratará pero si, por el contrario, transportamos mercancías valiosas o cuya integridad se debe mantener pase lo que pase lo más lógico será contratarlo para cubrir los posibles daños o incidentes que puedan suceder durante el trayecto.

Por tanto, a la hora de decidir si contratar un seguro de mercancías debemos sopesar tanto las características de los productos como otros aspectos que pueden influir con relación a nuestro cliente y sus requerimientos o deseos.



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